Los mejillones tigre

por Julián Segarra Esbrí


    En las regiones tropicales existen unas serie de plantas del género Capsicum que son angiospermas, nombre que proviene de dos palabras griegas (angíon - vaso, ánfora) y (sperma, semilla), dando forma al término compuesto que significa "semillas envasadas" entre las que se encuentran los chiles y las guindillas, pimientos perteneciente a la familia de las solanáceas. También llamadas así porque del latín capsula hace referencia a una “caja” al estar las semillas encapsuladas, o del griego kapto que significa “picar”.

    En América existe el chile tabasco, originario del estado mexicano de Tabasco y de nombre Capsicum frutescens, de trata de un arbusto de la familia de las solanáceas con un fruto moderadamente picante. Es de forma afilada y de unos cinco centímetros de largo, su color es rojo amarillento, siendo el ingrediente principal en la elaboración de la salsa tabasco muy utilizada como condimento.

    Para la preparación de la salsa generalmente se retiran las venas, semilla y rabillo de los chiles para que pique menos en la boca. En una sartén con aceite caliente se sofríe la cebolla picada y el ajo, luego se incorporan los chiles y los tomates sin piel y picados, dejando que se cueza hasta que espese, sirviéndose como salsa fría.

    Entre los picantes también tenemos la pimienta de las que existe una gran variedad de plantas también empleadas en gastronomía por su fruto molido como especia picante.

    La cantidad de capsaicina en los pimientos, cambia significativamente entre variedades y es la sustancia irritante o picante que le da el sabor característico a cada una de ellas. De este género de plantas existen muchas especies, por lo que disponemos de un amplio abanico de posibilidades para la preparación de condimentos culinarios con sabores picantes en grados diferentes y al incorporados en las salsas, cambiarán completamente las cualidades de los guisos.

    El mejillón es un molusco bivalvo muy interesante tanto económicamente como gastronómicamente. Vive como animal filtrador en suspensión fijados a las rocas de la costa marina de todo el mundo, se alimenta de fitoplancton y materia orgánica, siendo recolectados y consumidos por las personas y también por las estrellas de mar.

    Este marisco puede ayudar a alcanzar un equilibrio sano de Omega 3 y Omega 6 en las dietas siendo muy valorado como alimento, también puede ocasionar el envenenamiento debido a organismos tóxicos contenidos en él, siendo un peligro potencial no debiendo ser recolectados a lo largo de la costas en las que sus aguas sean calientes favorecedoras de la proliferación de algas dinoflagelados (mareas rojas), que contienen toxinas porque si bien los dinoflagelates y su toxina no dañan los mejillones, incluso cuando están altamente concentrados, si pueden hacerlo cuando son consumidos por las personas, pudiendo producir diarreas e incluso paralizaciones musculares, no obstante, los beneficios del mejillón son muy superiores a los de otras especies de moluscos, proporciona proteína de calidad y de muy fácil digestión, lo que lo hace adecuado para personas convalecientes. Su aporte en vitaminas del grupo B y en minerales es elevado, siendo un producto nutritivo e hipocalórico a la vez, además de sus propiedades nutricionales con gran aporte en hierro más bien asimilable que el de algunas verduras, sin citar su contenido en yodo y magnesio que nos permiten combatir estados de fatiga, siendo además un alimento interesante para niños y deportistas. De los beneficios como alimento cardiosaludable, de elevado contenido en potasio, ayuda a controlar la hipertensión, la retención de líquidos y su escasa grasa, lo convierten en un marisco que apenas aportan colesterol, además de elevado contenido en glucosaminas que son el antiinflamatorio natural más potente, resultando de especial utilidad en los procesos articulares como el reuma, la artritis y la artrosis.

    Puede ocurrir y de hecho ocurre que por la naturaleza de su alimentación y el hábitat de su crecimiento, los mejillones pueden contener y de hecho contienen bacterias que podrían perjudicar nuestra salud, necesitando eliminarlas previamente a la ingesta, por lo que nos aprovechamos del poder bactericida de los ácidos como el vinagre o el limón y también de los picantes que, además, ayudan a favorecer la sudoración, disminuir nuestra temperatura corporal y eliminar toxinas,

    Cuando en la salsa de los mejillones añadimos picantes, conseguimos preparar los famosos mejillones tigre, llamados así, porque al comerlos, un excesivo picante puede llegar a escocer en la boca y en el momento de la deglución puede alcanzar la irritación hasta del esófago, comportándose el bolo alimenticio a su paso como arañando las paredes por las garras de un tigre.

    Si me lo pedís otro día os puedo hablar del mejillón de labio verde, el perna canaliculus.

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